lunes, 1 de septiembre de 2014

En defensa de los portes de armas autorizados

Las armas no matan gente por sí solas, el disparador no se activa cuando le provoca, ni la bala entra en la recamará para cargarse y aprestarse al disparo. Este escrito pretende ser una reflexión para todas aquellas autoridades que están a favor de eliminar los portes de armas legales en Venezuela, y a su vez mostrar otra solución viable al problema de las armas en Venezuela. Desde el asesinato, por demás lamentable del Sr y la Señora Spear, el gobierno se ha propuesto eliminar rotundamente el porte o tenencia de las armas alegando que de esa manera los indicadores delictivos en Venezuela caerán notablemente. En este sentido, el Ministro de Interior y Justicia se ha dado a la tarea de "demonizar" y "culpar" las armas legales en el país como causa y efecto de los numerosos asesinatos que nos convierte en uno de los países más violentos del continente y del mundo entero. No obstante, y como ciudadano venezolano estoy de acuerdo con que debe haber regulación para los portes de armas, debe existir un control estricto de quienes posean armas e igual manera un proceso constante de capacitación para el manejo y control del armamento. Pero, lo que se les olvida a las autoridades del gobierno, es que  las armas debidamente registradas no son las que cometen los asesinatos, no son las que participan en los secuestros ni mucho menos las que tienen los grupitos de policías corruptos que se dedican a cometer actos ilícitos. Sencillamente, las personas que tienen un arma y cumplen con los requisitos de Ley para tenerla, la poseen para defensa personal o quizás para actividades deportivas, pero más que todo por la primera. La defensa personal o autodefensa ya dejó de ser un mero concepto en nuestro país, para convertirse en un derecho fundamental ante la incapacidad del Estado de brindarnos el sagrado derecho que tenemos los seres humanos. El derecho a la vida.  
Llevamos todo lo que va de año, en la diatriba sí se suspenden o no los portes de armas. Ante tal situación expongo lo siguiente:
.- Hay personas formadas en el arte de la protección personal que dependen de su arma de reglamento para llevar el pan a sus casas. Estas personas, sufrirán las consecuencias de perder "legalmente" su herramienta de trabajo.
.- Las armas que roban los delincuentes son de las mismas autoridades del Estado (militares, policías y escoltas gubernamentales). Casi todos los días los periódicos nacionales reseñan la muerte de un oficial para robarle su arma.
.- Para nadie es un secreto, que lamentablemente un puñado de militares controlan éste país, y por ende a nosotros como sociedad civil. Al eliminarse los portes de armas, emergerá en mayor medida (más que ahora) el mercado negro de las armas controlado especialmente por los militares.
.- La perdida de dividendos de nuestra principal compañía armamentista CAVIM seguirá siendo mayor, lo que seguramente ocasionará que nuestros impuestos vayan a esta empresa estatal para los pagos de nómina, infraestructura, etc.
.- Prácticamente, estaríamos a merced del hampa con sus armas ilegales, sucias y llenas de sangre, que no necesitan ningún tipo de permisología y que en muchos casos actúan bajo la sombra del gobierno.
.- Nuestras propiedades correrían riesgos. No tendremos ningún instrumento disuasivo que permita alejar amenazas que atenten contra la integridad física de nuestras familias en los hogares.
.- Pero quizás lo mas preocupante, es que seguirán las matazones en Caracas y en el resto de Venezuela. La policía no se da abasto para cubrir todos los rincones de Caraquistan. El sistema judicial seguirá siendo impune y corrupto, y como consecuencia seguirán corriendo los rios de sangre a diestra y siniestra.

Desafortunadamente, el día viernes asesinaron a un empresario del mundo de la seguridad. Presuntamente se trató de un sicariato, dejo huérfanos a sus hijos, viuda a su esposa y dolor e indiganación en los corazones de mucha gente. Ante este caso surgen preguntas como ¿ Donde estaba la Policía? ¿ Y el sistema CIMA? ¿ Arma legal o ilegal? ¿ y los drones de vigilancia?... ¿ Y que pasaría sí el señor tuviese un  arma permisada? ¿ Hubiese podido defenderse? ¿ Igual muere?... Soy fiel creyente del principio  que en Venezuela " Un arma puede ser un último recurso" y más en un País donde la vida vale menos cada día. En resumidas cuentas Estoy a favor del derecho de usar armas, para que la gente pueda siempre estar en posición de ejercer sus derechos individuales legítimos de auto-preservación y defensa de la familia, persona, y propiedad, ante la incapacidad de un estado débil, criminal e impune.



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