sábado, 11 de enero de 2014

Seguridad Turística. Un matrimonio inseparable.

Venezuela es un País que cuenta con una rica y extensa biodiversidad ecológica digna de ser mostrada internacionalmente. Podemos dejar de ser esa Venezuela  reconocida a nivel mundial solamente por su petróleo, por la gasolina más barata, por sus mujeres bellas, el beisbol y más recientemente por sus índices de inflación y criminalidad. Lamentablemente, por estas fechas nuestra Venezuela se muestra manchada de sangre en los titulares a nivel mundial, a raíz del vil, cobarde y grotesco asesinato de la familia Berry-Spear, cuya culpa sólamente fué trabajar constantemente en el utópico sueño (por ahora) de atraer el turismo hacia  Venezuela. Es harto sabido, que los venezolanos vivimos en un estado de confrontación perenne y que una vez dejamos nuestras casas no existen garantías de que regresemos, aún siendo los locales y conociendo la cultura e idiosincrasia del Venezolano. Las fuerzas de seguridad del Estado, han sido poco efectivas y eficaces en protegernos del hampa desatado y eso que cuentan con un poco de ayuda del ciudadano común que tiene conocimiento de lo que le espera en la calle, es decir sí as fuerzas de seguridad no pueden proteger a sus locales, ¿Cómo esperamos que resguarden a los extranjeros?. Las personas turistas que visitan otros países caminan inocentemente por las calles, curiosean cada rincón, cada paisaje, cada ladera ignorando en el más mínimo  riesgo al que pueden estar expuestos. No obstante, hay gobiernos que han desarrollado valiosas estrategias para fortalecer sus instituciones gubernamentales y de esta manera ejercer un control más efectivo sobre la seguridad de sus locales y más férreo aún sobre los extranjeros turistas. La unión y el trabajo mancomunado del sector público y privado es la base esencial de este tipo de estrategias gubernamentales orientadas a atraer el turismo internacional.

Los lamentables sucesos acaecidos durante los últimos días demuestran claramente que algo no estamos haciendo bien, que la seguridad pasó fuera del control por parte del Estado, y que los potenciales turistas del extranjero están leyendo aterrorizados los titulares sobre Venezuela en sus  medios de comunicación. Ante esta amenaza, el gobierno reedita nuevamente sus planes de seguridad (15 en total y todos fracasados), convoca a una cadena nacional donde nuevamente brotan palabras de odio y resentimiento social, aplauden cual Cesar o General Romano victorioso en batalla responsable de la cartera de Interior y Justicia, al mismo tiempo que recicla su tren ministerial con las mismas caras conocidas. Particularmente, opino que en esas instancias es lo que le conviene hacer al Presidente, sin embargo esas acciones no van parar la matazón. El problema de la seguridad no va a ser resuelto únicamente con las fuerzas de seguridad pública ni con un pequeño grupo de integrantes del gobierno. La inseguridad es un problema nacional, que requiere participación de todas las instancias gubernamentales, del sector privado y de toda la sociedad civil que quiere vivir en paz y armonía pero; para ello el gobierno debe dar el primer paso irresoluto y firme que es el de LA VOLUNTAD POLÍTICA  para resolver el flagelo. Sin esta acción de nada servirán las acciones posteriores.

Por otra parte y poniendo mas de cerca el tema de la seguridad para el turismo, creo firmemente que los encargados de esta empresa en el País deben reconocer que la inseguridad es el factor principal de riesgo que impide que un extranjero visite nuestro territorio, y por lo tanto debe exigir al Ministerio correspondiente que tome cartas en el asunto. Del mismo modo, considero pertinente fomentar alianzas entre las agencias de viajes y empresas de protección y seguridad. En países desarrollados, el sector privado de la seguridad tiene un rol importante en el desarrollo turístico nacional y trabaja de la mano con la seguridad del Estado para el resguardo de los turistas. Las agencias de viajes, igualmente pueden contactar con el sector privado para que hagan análisis de riesgo en los sitios de interés turísticos, realicen mapas de violencia criminal, diseñen rutas de evacuación, vigilen el entorno de los turistas o simplemente hagan más segura la diversión y la tranquilidad de ese extranjero que nos visita. Esta idea es un primer paso para el gran reto que se nos presenta de atraer el turismo, y estoy seguro que nuestro sector de la seguridad está dispuesto a colaborar con integridad y profesionalismo del mayor nivel posible.

Venezuela tiene una oportunidad dorada de atraer miles de turistas este año por la realización de la Copa del Mundo en Brasil. Quizás aún el gobierno nacional tenga tiempo de revisar el proceso de pacificación de ése País ( que al principio no fué tan pacífico) y reacomode el caos  en el que nos ha sumergido. 


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