jueves, 31 de octubre de 2013





¿Somos Ovejas, Lobos o Perros Ovejeros? ¿Cuál es nuestra actitud frente a la inseguridad?

Desde tiempos inmemoriales, el honor, el valor y la valentía han caracterizado la imagen del héroe que da todo por una causa cuando esta es justa. El motivo inicial radica en el sentido de justicia y equidad ante una situación o adversidad que subyuga el sentir físico, emocional o moral de un estimado grupo de personas.  Abraham Maslow, en su teoría sobre la motivación humana, formula una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se atiendan las necesidades más básicas, los seres humanos desarrollan y desean necesidades más elevadas. Estos menesteres en el estricto orden piramidal son: La autorrealización, el reconocimiento, la afiliación, la seguridad y la fisiología. Sin pretender explicar uno por uno, este escrito tiene como finalidad explayarse en el precepto de la seguridad como una necesidad básica,  donde el comportamiento y la actitud del ser humano  hacia el peligro  determina el nivel de seguridad tanto individual como colectivamente.
El Teniente Coronel retirado del ejército Dave Grossman en su ensayo sobre ovejas, lobos y perros ovejeros, describe paradójicamente las cualidades del ser humano ante las situaciones de peligro estableciendo  similitudes con estos animales ayuda a entender las debilidades, fortalezas, oportunidades y amenazas que tiene el ser humano cuando su vida corre peligro. Una vez un veterano de guerra dijo: Mas de las personas que conforman la sociedad hoy en día son ovejas. Estos animales de granja pastorean las sabanas, tienen una vida relativamente tranquila, producen beneficios económicos -por su lana- y alimenticios por su -leche, carne-. Semejante a éste comportamiento, las personas consideradas ovejas son amables, gentiles, productivas y muy probablemente incapaces de hacerle daño a sus semejantes a menos que ocurra un accidente. La gran mayoría de venezolanos posee estas cualidades a pesar del aumento de la tasa de de homicidios y asesinatos que han elevado los índices de violencia e inseguridad en los últimos años. Los venezolanos conforman una sociedad amable, decente e incapaz de herir a otros a menos que sea bajo circunstancias extremas o accidentales.
No hay nada negativo en el calificativo oveja, de hecho este comportamiento favorece la esencia de un mundo pacífico donde es posible la tolerancia, el respeto y la coexistencia mutua. No obstante, con la aparición del mal, llegaron los animales predadores con intenciones serias y directas de hacer daño al rebaño de ovejas. El ovino es como el núcleo del huevo de gallina, se encuentran en el interior cálido y seguro del mundo exterior. Esta seguridad se la brinda la cáscara que lo protege. Similarmente los militares, policías, guardias de seguridad y muchos otros guerreros representan este cascaron que ejemplifica  un campo de fuerza  contra los depredadores.
Y entonces están los Lobos que se alimentan de las ovejas sin piedad alguna. Esta afirmación es ciento por ciento creíble si se observan los documentales que los canales de televisión por suscripción ofrecen. La violencia es una condición inherente al ser humano. Desde el instante en que se olvida este precepto el ser humano se convierte en un animal indefenso como  la oveja. Para Edmund Burke No hay seguridad en la negación. Las personas niegan el peligro que los acecha cotidianamente, y aunque la gran mayoría de las ovejas regresan sanas y salvas a sus casas, los lobos siempre atacan a las más débiles y descuidadas del rebaño.  Las ovejas siempre responden a las posibilidades de violencia con la negación de los hechos.
Afortunadamente cuando el rebaño es consciente de la presencia del lobo corren inmediatamente y se protegen detrás de los perros ovejeros. Aunque muchas personas ven a los perros ovejeros con recelo, miedo, a veces odio y desconfianza;  ellos poseen una ventaja sobre las ovejas; ya que estudian y se entrenan para responder cuando el lobo quiere en su mesa un pedazo jugoso de buen cordero. En pocas palabras, los perros ovejeros son el escudo protector del rebaño frente a los voraces colmillos de los lobos.
Es importante aclarar; que no hay nada moralmente superior presente en los perros ovejeros. De hecho, su comportamiento implica un criterio hasta gracioso que va desde el olfateo constante en sus alrededores para detectar amenazas, ladrido cuando escuchan sonidos durante la noche. hasta la constante ansiedad por luchar la batalla correcta. Los canes cachorros, al igual que los integrantes de las fuerzas de seguridad más jóvenes anhelan tener la batalla correcta para demostrar sus técnicas y/o habilidades. Los perros viejos generalmente son más reflexivos, pacientes y sabios, pero no dudarán nunca en tomar sus armas y moverse hacia donde escucharon el ruido extraño o en dirección donde el lobo prevé atacar. Por citar un ejemplo, cuando ocurren atentados terroristas, la gran masa ciudadana, es decir más de las ovejas dirían, gracias a Dios que no estuve allí, mientras que los guerreros, los perros ovejeros repetirían Querido Dios, hubiese estado allí, quizás podría haber hecho la diferencia. Como dice Grossman, cuando se está  entrenado y consciente de las capacidades de lucha  el guerrero quiere estar siempre presente en situaciones de peligro.
Aunque  los perros ovejeros se entrenan para proteger a sus conciudadanos, también vale  acotar que cada ciudadano puede elegir qué tipo de animal quiere ser. El principio de la  negación transforma a las personas en ovejas indefensas. Estas están destruidas psicológicamente en la pelea contra el lobo porque, solamente cuentan con la negación como defensa, la cual es contraproducente y destructiva, causando miedo y terror cuando el lobo aparece. Igualmente, la negación de la realidad puede ser seductora y atractiva, pero tiene efectos secundarios que pone en riesgo la vida. Para todos aquellos que mentalmente  niegan las cosas repitiéndose a sí mismos que nada les pasará, tendrán como consecuencia una disminución en sus defensas y se vuelven más vulnerables ante las situaciones de peligro.
El guerrero debe esforzarse por confrontar  la negación en todos los aspectos de su vida. Para ello se prepara con firmeza y constancia esperando el día en que el peligro traído por el lobo regrese. El personal de seguridad debe ser entrenado y educado hasta forjarle una cultura de seguridad que fluya por sus venas, una cultura donde no exista cabida para la negación ni el miedo frente a las situaciones de peligro. Cada persona elige quien quiere ser, y a menos que sea un sociópata o psicópata con aversión a sus conciudadanos, se puede ser una oveja o un perro ovejero. Este dilema no es una dicotomía entre un sí o un no  , entre un ser o no ser; y quizás dejando de un lado el extremismo, la mejor solución es que tanto ovejas como perros ovejeros se acepten el uno con el otro. Después  de los atentados del 11 de septiembre muchos ciudadanos alrededor del mundo se están acercando más y más, paso a paso a los perros ovejeros. En Venezuela, frente a la ola de criminalidad creciente en los últimos años, las personas que en el pasado eran considerados o se consideraban  ovejas están observando y apreciando las cualidades y habilidades de los perros ovejeros y tomándolas para sí mismos, o simplemente están aceptando y apreciando a los perros ovejeros, obligando a estos  guerreros a prepararse y tomar un poco más su trabajo en serio. 
Ser alguno de estos tres animales depende de la capacidad individual de cada persona. No se puede vivir negando peligro como si se estuviese en una casita de cristal. Sí todas las ovejas empiezan a tomar conciencia y aplican una que otra habilidad de los perros ovejeros, seguramente cuando el lobo feroz aparezca la respuesta del rebaño será física y psicológicamente muy distinta a la que se describió al inicio de este escrito.


Mensaje de bienvenida.

Hola amigos y clientes,

Mi nombre es Carlos Morales, soy el Director Ejecutivo de Strategies Consulting CA, una firma dedicada a estudiar los fenómenos que causan la inseguridad ciudadana y personal para ofrecer soluciones reales, rentables y eficaces. Tengo el privilegio de contar con un equipo de personas que me respaldan en todo momento y trabajan incansablemente para cumplir con nuestra meta, que no es más que asegurar un futuro mejor.

Creo firmemente que la seguridad debe ser abordada de manera integral, holística y bajo conciencia plena. Ante la incapacidad de la fuerza pública de brindarnos el derecho de la seguridad, muchos de nosotros abrazamos la idea de la seguridad privada para llenar el vacío que deja el Estado. No obstante, este negocio en muchos casos carece de profesionalismo, habilidades, conocimiento y corazón. Muchas empresas y "especialistas" se dedican simplemente a vender un servicio para lucrarse económicamente, y dejando de un lado el servicio que es la génesis de este negocio. Debemos procurar ser más profesionales de servicios que vendedores de seguridad.

Ser un profesional de servicios de seguridad implica una gran responsabilidad, y es por esto que el primer paso para tener responsablemente este adjetivo es compartir el conocimiento e ideas que he obtenido a lo largo de mi vida en mis estudios, lecturas, cursos de formación, etc. Creo firmemente que sí todos conocemos un poco más sobre las amenazas para nuestra seguridad podremos afrontarlas adecuadamente; pero si no es posible lo mejor es pedir ayuda a los especialistas del tema, personas que hemos entrenado y estudiado el tema de la seguridad.

Este blogger esta dedicado a todos aquellos valientes hombres y mujeres que han perdido la vida realizando la más noble labor que cualquier ser humano puede realizar. SALVAR Y PROTEGER VIDAS.